viernes, 12 de noviembre de 2010

EL LABERINTO CONTINUO

Laberinto , esa estructura imaginaria que no la podemos conocer en su totalidad  desde su base, solo lo puede conocer el observador aéreo  o  aquel que hay sobrepasado los límites de lo terrenal, el que tenga conciencia de que se encuentra en un laberinto y valor para elevarse y mirar, así se descubre su secreto. Lo que hace ser a un laberinto es el muro que delimita lo externo de lo interno El viajero-peregrino solo es consciente que se encuentra dentro de él, pero no conoce su estructura, sus caminos ,y los va descubriendo a medida que los  recorre sin tener una visión global, macro-espacial ,mira y reconoce  su antes y después, y deja de ver al doblar la esquina inmediata, sabe que entró pero desconoce el camino de salida, supone que hay una salida y es consciente de su entrada ( muerte - nacimiento). Los laberintos en las Iglesias es eran llamados también “chemin du Jerusalem”( camino de Jerusalén) el centro del universo cristiano. Los fieles en la edad media eran recibidos en la iglesia de Chartres por un laberinto, sustituto de la Tierra Santa, considerado como una experiencia sagrada.
                                                 Mapa de Jerico en el siglo XIV, en la Biblia

Laberinto de sueños y realidades, realidades soñadas, sueños realizados, siempre intentando salir del laberinto,  es el principio y es  el fin, el infinito está siempre al alcance de la mano. La realidad supera la ficción y la ficción se materializa por la ley deductiva del silogismo.

                                     Petroglifo-Pedra do Laberinto de Mogor (Celtibero)


Los laberintos circulares  los descubre el hombre cuando abandona la teología zoo y astromórfica , cuando  humaniza a nuestros dioses. En  el laberinto  oval redescubre la morfología interna, se hace circular, elíptico, y  sus  caminos asemejando  los  surcos cerebrales.  El círculo es  símbolo de totalidad y unidad, la espiral  de transformación y crecimiento.  El laberinto es, con todos sus pasadizos y vueltas, el resumen de las preguntas primordiales: ¿Cuál es el sentido de la vida?, ¿Cómo puede el hombre traspasar la muerte?..... Y es, también, la manifestación material de una búsqueda espiritual, aquella que trata de formar una unidad con el universo. Representa un viaje a nuestro propio centro y de vuelta al mundo. La vida en sí es un camino tortuoso, donde caminar por él sin guía es a menudo un  Infierno, el cual culminaría cuando lleguemos al centro y alcancemos la iluminación.
Por esto el laberinto conlleva la idea de peregrinación, a menudo impedida, donde lo que buscamos es volver al útero materno homologado a la idea de caverna, círculo y finalmente centro, que sería el origen.  
Y es en ese centro donde espera nuestro monstruo, el Minotauro o bien la figura con cuernos que asociamos al diablo, nuestro maligno doble, nuestra sombra.
El laberinto es,  para  uno de los apóstoles del laberintismo, Borges, la faceta de nuestro ser que se aproxima a lo divino. Cuando quiere rezar, se dirige al laberinto. Nos presenta así como el arquetipo de la situación en la cual es fácil entrar pero difícil salir.

Un laberinto no es tal si no participamos del juego, pues aunque se encuentra abierto a la interpretación, su secreto es siempre cerrado y personal.


Laberinto , Babel, babel en hebreo tiene el significado de confusión al expresarse, un laberinto en la expresión. Laberintos se han trasladado a las capas superiores de la realidad, la Internet con su característica de hipertexto es un buen ejemplo ,el símbolo de "laberinto" se fusiona con el símbolo de "libro".


                                                  Laberinto de la Catedral de Chartres